60 aniversario de «La estructura de las revoluciones científicas» de Thomas Kuhn

Thomas Kuhn

En 1962 se publicó «La estructura de las revoluciones científicas», de Thomas Kuhn que fue un antes y un después en la historia de la ciencia y en la visión de la sociedad sobre la misma. Es un libro que me fascina desde hace unas décadas, cuando era estudiante de licenciatura, y uno de los primeros que compré cuando pensaba hacer un doctorado.

En primer lugar, voy a comentarles sobre el background o la escena histórica-científica del momento en que «Structure» (así me referiré en adelante) se publica. Kuhn nació en Cincinnati, y tuvo una educación “liberal”. Se mudó a Nueva York, en donde conoció a James B. Conant, quien luego se convirtió en el primer científico en ser presidente de Harvard. Se considera que Conant hizo un trabajo “transformador” en esta universidad, y también fue parte de la comisión científica del Proyecto Manhattan (parte del Comité Nacional de Investigación Científica de Estados Unidos). Kuhn fue entrenado como físico, y obtuvo su Doctorado en Harvard, en 1949, su campo de influencia fue la filosofía de la ciencia. En su misión de transformar Harvard, Conant le pidió a Kuhn que enseñara ciencia a estudiantes de pregrado/licenciaturas (undergraduates) de humanidades para darles un entendimiento sobre cómo funcionaba la ciencia. En esa tarea Kuhn se enganchó con la historia de la ciencia. Aunque, siempre le interesó hablarle a los filósofos más que a los historiadores.

Tapa del libro en inglés que tengo edición 50 aniversario de «The Structure of Scientific Revolutions», de Thomas Kuhn

Estados Unidos veía su futuro en la ciencia, luego de la II Guerra Mundial, y Kuhn fue parte de este empuje por parte de Conant, quien pensaba que “los líderes debían entender el valor de la ciencia verdadera, y protegerla de cambios en los gustos populares”. Los factores internos y externos que formaban parte de la ciencia se enseñaban como separados. Por otro lado, Se pensaba que si bien los líderes iban a ser formados en las humanidades, tenían que saber cuál iba a ser el motor del progreso a futuro. Entonces, como presidente de Harvard, Conant busca generalizar la enseñanza de ciencia a no científicos, y para eso le pide a Kuhn que de este curso en el que se basan los ensayos que luego forman parte de Structure.

Pero Kuhn intenta romper con el pensamiento sobre un camino lineal hacia el progreso, y sobre un futuro brillante vinculado con la ciencia, como había mostrado la Segunda Guerra Mundial y todo lo asociado a la bomba atómica, en cuyo directorio se encontraba Conant (fue parte del Proyecto Manhattan y de la comisión del  National Defense Research Committee (NDRC) en 1940, y se convirtió en su presidente en 1941). En suma, como menciona James Marcum en el video, Kuhn hace de la ciencia una institución abierta a estos movimientos (históricos) (min 55:48). Por esta razón se hace referencia en algunos textos o cursos sobre Kuhn como una etapa de «historización de la ciencia». En consecuencia, Kuhn se abocó a esos cursos de ciencia para no científicos, pero Harvard no le dio la titularidad (tenure), y de ahí se fue a la Universidad de Berkeley, en donde conoció a Stanley Cavell y otros influyentes filósofos. Marcum (en el video, quien tuvo de profesor a Kuhn) dice sobre la concepción de la ciencia según Kuhn: «la ciencia no se encaminaba hacia un mayor entendimiento del mundo sino que se alejaba de paradigmas que ya no funcionaban».

Desde mi punto de vista, se equipara su “historización” de la ciencia con una “socialización” de la misma, y por ende relativización, como si hablar de paradigmas redujera la actividad científica a un “depende de qué visión” tengan los científicos.  En muchas ocasiones, esto sucede para quitar a las ciencias sociales de rigurosidad científica, o para reducirla a una cuestión ideológica. Por ejemplo, verán cómo algunos ponen énfasis en el rol de la “persuasión” entre científicos, como si la ciencia fuera una creencia, o la adopción de teoría se limitara a esto, y no a una cuestión de habilidades y entrenamiento, a un trade científico, es decir, un oficio; que es en definitiva a lo que se refiere Kuhn. Por eso se basa en la física, porque es su trade, la estructura que conoce, y por eso destaca que este libro consiste en ensayos en los que comparte su experiencia.

En segundo lugar, voy a sintetizar los principales supuestos/argumentos del libro.

El camino o trayecto hacia la ciencia normal (instauración / predominio de un paradigma).

Antes de comentarles sobre la figura o gráfico hay que destacar una palabra o término por el cual Kuhn pasó del mundo de la ciencia al imaginario popular de los ’60: «cambio de paradigma». Este término, o frase, hoy lo escuchamos para describir casi cualquier cosa, se usa en términos muy diferentes a los que Kuhn desarrolló ya que se limitaban al quehacer científico, pero aunque no guste, denomina el aspecto psicológico que Kuhn introdujo en el entendimiento de la ciencia. Esa «gestalt» según la cual científicos de distintos paradigmas veían cosas diferentes (y hablaban lenguajes distintos). Pero no me quiero adelantar. Entonces, esta popularización del cambio de paradigma se podía ver en revistas como The New Yorker, que hizo miles de comics y dibujos sobre cómo se mencionaba el «paradigm shift» en cocktails, casas, y hasta consultorios.

Aunque este término -paradigma- no se lo inventó Kuhn, sino que data de épocas de Aristóteles, Kuhn sí se refirió al cambio de paradigma para argumentar que la ciencia no se desarrolla por acumulación de inventos e innovaciones individuales, sino por cortes o revoluciones que ponen patas para arriba la actividad científica tal como la conocían sus practicantes y re-configura todo ese oficio.

La figura muestra la conceptualización de Kuhn sobre la ciencia: el período pre-paradigmático es uno de caos, en donde la comunidad científica acude a diferentes datos para explicar realidades/fenómenos diferentes. Luego se adopta un paradigma (como el de Copérnico, Newton, Lavoisier, Einstein, etc., dependiendo la disciplina; Kuhn explica todos estos autores y shift a lo largo del libro) con el que básicamente se establece un período de ciencia normal. ¿Qué implica esta «ciencia normal» (Normal science)? Que la actividad de una comunidad científica es principalmente resolver puzzles, o problemas de investigación para los que ya se sabe qué metodologías, herramientas y teorías utilizar. Es decir, no se busca innovar sino que principalmente se suprimen innovaciones que amenazan el funcionamiento según un determinado paradigma. El paradigma facilita el quehacer diario de los científicos, implica un acuerdo de compromisos, teorías, herramientas y una visión del mundo que les permite llevar adelante su trade. Aunque no debemos confundirnos porque aunque se trate de ciencia normal no implica que no hayan anomalías, o que incluso la introducción de nuevas herramientas, tecnologías, etc. pueda incidir en la forma en la que se realizan experimentos, se obtienen datos, etc. El tema es que cuando se acumulan esas anomalías, y la comunidad científica ve que ese paradigma ya no le permite responderlas, comienza el período de ciencia revolucionaria o crisis del paradigma existente.

En este período es en donde Kuhn se preocupa por lo que esta falta de un paradigma predominante pueda generar en los científicos: un quiebre comunicacional, falta de consenso, disputas por adoptar uno u otro paradigma. En este punto es en donde Kuhn se refiere a la inconmensurabilidad entre diferentes paradigmas, un punto sobre el cual trabajó, principalmente, con Paul Feyerabend, a quien conoció en Berkeley. La inconmensurabilidad («sin medida común»), hacía referencia a cómo los elementos de una teoría no podían reformularse según el lenguaje de la otra. Es decir, tanto a Kuhn como Feyerabend les preocupaba cómo, con el cambio de paradigma, términos como «masa» cambiaban de significado. Este quiebre comunicacional implicaba que aun con períodos de avance a partir de una revolución científica, podían quedar términos de una teoría (y datos/fenómenos) sin poder explicarse con lo que ofrecía la otra.

Si una teoría y todo lo que ésta engloba ya no sirve, coexiste con propuestas de nuevos paradigmas. Pero esto implica que simultáneamente hay científicos que siguen respondiendo a los datos y a la explicación de fenómenos con todo lo que les ofrece el paradigma anterior. Por eso el paso hacia un nuevo período de ciencia normal requiere acuerdos básicos de una comunidad científica.

Sin embargo, una de las críticas que se le hizo a Kuhn, y a Structure después del ’62, era la cantidad de acepciones diferentes sobre qué era efectivamente un «paradigma». Se contaron hasta 22 acepciones distintas en el mismo libro, lo cual, por supuesto, dificultaba la interpretación y rigurosidad de su argumento, según comentadores. Entonces en el ’69 escribe un «Postscript» o Posdata, que suma a la versión de Structure en donde resume su concepto de paradigma a una definición circular: «un paradigma consiste en lo que los miembros de una comunidad científica comparte, y, a la inversa, una comunidad científica consiste en hombres que comparten un paradigma» (Kuhn, 2012, p. 175). Es decir, el término «paradigma» es mucho más amplio que teorías y herramientas, se refiere a una constelación de acuerdos básicos, compromisos, valores y formas de ver el mundo de una comunidad científica. Además, no es de toda la ciencia entendida como una comunidad científica, ni siquiera por tema, sino por disciplina, e incluso subdisciplinas. Especialmente, las ciencias exactas, ya que para Kuhn las ciencias sociales estaban todavía en un período de caos, y como les comenté su trade era la física, su entrenamiento era como físico, por lo que desarrolló según lo que sabía, y según la disciplina que la filosofía y la historia de la ciencia tomaban habitualmente como referencia.

Esta posdata es interesante porque denota el interés de Kuhn en darle más centralidad a la comunidad científica y el funcionamiento de la misma para entender los paradigmas, y el funcionamiento de la ciencia por medio de la misma. En síntesis, en el libro Kuhn mostró cómo la ciencia es una institución abierta a los movimientos históricos, que no es en sí innovadora, o crítica, sino que hasta que no se ve forzada, no cambia su paradigma. Las revoluciones científicas no son tanto las que definen el avance científico, sino que re-orientan a una comunidad científica sobre qué problemas importa investigar y cuáles definen así su oficio.

Referencias

Kuhn, T. (2012). The structure of scientific revolutions. 50th Anniversary edition. The University of Chicago Press.

Stanford Encyclopedia of Philosophy

Dan Schneider (2017) Video Interview #170: Thomas Kuhn Con Alexander Bird, James Marcum y Steve Fuller.

Imagen destacada vía El Nacional


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