Magdalena Day

Us and them


Vía We make Money not Art, uno de mis blogs preferidos, llegué a Resist: un proyecto muy interesante cuyo objetivo es entre otras cosas, recolectar testimonios de especialistas sobre el cambio social. En esta serie de testimonios se encuentra la charla de Wendy Brown de UCLA: “Desiring Walls”, que analiza el concepto de soberanía en un mundo cada vez más globalizado y en donde el poder es cada vez más “incorpóreo”, fluido e interconectado.

Desde la caída del Muro de Berlín varios países (Africa, USA, Israel) han seguido contruyendo murallas y aislando grupos de personas por distintos motivos (pobreza, drogas, etnias, inmigrantes) sin lograr sus objetivos. Y si bien WB afirma que la soberanía se va “separando” (dettaching) de las naciones, esto no implica que vayan a desaparecer. Las murallas son íconos de su deterioro, representan debilidad al interior de estas naciones. Proyectan un poder que no ejercen, separan partes ricas de las pobres del globo, sirven para bloquear y militarizar zonas, de cara a esta “ingobernabilidad” que están viviendo.

Entonces, su pregunta es ¿Porqué la gente desea murallas si se demuestra que estas no funcionan? Ofrece múltiples ejemplos que no logran erradicar ni el tráfico, ni la violencia ni el enfrentamiento entre etnias y/o religiones. ¿Qué es lo que genera la pasión de contruir murallas? ¿Es un fetiche de los países en decadencia? Además de protección y contención ¿Qué defensas políticas psicológicas generan?

En síntesis: (es largo y perdonen la traducción) por un lado trasladan los peligros y la fragmentación interna a las amenazas externas. Las murallas son una especie de refugio (shelter) signos visibles, palpables, que reaseguran elementos que clásicamente definían al estado moderno como los límites, el territorio, la soberanía.

Por el otro, y por sobre todo: “Walls (…).. they produce spacially demarcated us”

En un mundo globalizado y casi inmanejable, además de la fantasía de “sellar un territorio del mundo”, las murallas generan la sensación de que se es parte de él.

Es muy interesante esta charla y hay otras de Noam Chosky, Naomi Klein y otros autores, pensadores y artistas ( Una especie de TED)

Además, Resist, tiene como objetivo contruir una plataforma online que permita a las personas compartir experiencias y herramientas en pos del cambio social. Pueden seguirlo en Facebook y Twitter también.

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