Magdalena Day

Notas de la vida doctoral #17: el día en que Federici y Caffentzis visitaron Mendoza


Ya pasaron casi 2 años de la visita de Silvia Federici y George Caffentzis a Mendoza (oct 2018) que fue parte de un proyecto de investigación en el que participé en la FCPyS/UNCuyo . No escribí antes porque: doctorado. Pero me interesa destacar el valor de estos espacios informales, e interdisciplinares, para jóvenes investigadores, que comprendí este último año de la tesis.

Debo admitir que no sabía quiénes eran ni qué habían escrito hasta que Sebastián (Touza, Director del Proyecto de Investigación en el que particpé esos años llamado «Micropolítica del capitalismo cibernético. Deseo y producción de subjetividad») nos comentó que una de las actividades del proyecto era traer a esta pareja de intelectuales, específicamente a Caffentzis, quien compartió con nosotros su trabajo «Enclosures».

Silvia Federici. Ella es más habladora que Caffentzis. Muy buena onda los dos

Bueno, como les comentaba no sabía quiénes eran, probablemente porque ideológicamente no comparto algunas cosas con esas corrientes (marxismo de Silvia, y marxismo autonomista de George). Pero recuerdo que el día que conversé con Sebastián de participar en el grupo le dije «pero yo no soy marxista» (aunque amo a Michael Hardt <3) a lo que él me respondió «yo no soy de ningún -ismo» o algo por el estilo. Dejándome claro que la idea del grupo era la diversidad en cuanto a nuestros intereses, lecturas, orígenes disciplinares. Y la verdad es que me abrió bastante la cabeza participar en ese grupo, además de estar en esa actividad en particular.

Mi rol moderado a veces incomoda a algunes. La verdad es que a mí tampoco me gusta definirme en un arco idelógico, o una grieta.

Esta actividad me hizo pensar mucho en el rol de los intelectuales «de izquierda» y «derecha». Al menos en Argentina. Me encantó la participación de ambos, Federici y Caffentzis con las problemáticas de Mendoza! Después de las actividades en la Facultad fueron al Barrio Cano a encontrarse con colectivos feministas. En la charla había gente de movimientos sociales ambientalistas también. Y en la Nave Cultural la recibieron cual rockstar.

Esto de mezclar academia con activismo es muy de intelectuales de izquierda. No intento reproducir esas separaciones, pero es algo muy lindo que destaco de mi facultad, los profesores e intelectuales se suman a lo que se vive en las calles. «Ponen el cuerpo» diría Judith Butler. No alcanza con mandar una editorial a un diario muy leído para «llegar a la gente». Y esa es la ciencia que hoy se necesita en este mundo. La ciencia, la filosofía, las ideas, comprometidas, más allá de un escritorio.

Entonces, sobre esta actividad tengo tres cosas para destacar: 1) la organización del equipo para recibir a Caffentzis/Federici, que implicó ponernos a leer (yo por primera vez feminismo de la primera hora), 2) Aprovechar la presencia de dos investigadores extranjeros que especialmente interactuaban con un grupo de investigadores diverso 3) las actividades «extra» que me dieron todo el paisaje de cuán comprometidos son con su trabajo, y con la realidad de cada lugar que visitan.

Volviendo sobre esos puntos y resumiéndolos: 1) No sabía que Federici era una de las primeras, sino LA primera que habló del trabajo doméstico y de todos los «cuidados» como tareas que quedaban a las mujeres en la economía informal. Leí parte de su «Caliban y la bruja», muy interesante. De Caffentzis leimos y comentamos en grupo su «Enclosures of Capitalism», no encuentro el texto pero es muy cortito. Son los cercamientos del capitalismo, y tiene mucho que ver con «el común» (algo que todos los autonomistas abordan). Los espacios comunes, los recursos comunes, fuera de la lógica del capitalismo (o neoliberalismo para algunos). Quizás por eso su trabajo es interesante para personas interesadas en recursos como el agua, el petróleo, el espacio público, etc. Al ser en inglés la charla que íbamos a presenciar, también nos preparamos algunos para ser parte, leímos antes algunos conceptos clave que nos envió Sebastián, etc. 2) La charla que dio Caffentzis en la facultad estuvo muy buena, después Silvia sobre todo interactuó mucho con los/as/es presentes [FOTO destacada: Ariel y Romina del proyecto de investigación]. Nos permitió estar en una charla de uno a uno con dos autores muy consolidados, que escriben hace mucho sobre temas que acá recién están surgiendo. 3) Después fui a una actividad en el Barrio Cano, con unos colectivos/grupos, no recuerdo bien quiénes pero nunca había estado en una actividad así! Me sentí medio extranjera, pero habían compañeros/as de la facu, después me encontré con dos profesoras del doctorado, bastante nuevo para los ámbitos en los que me muevo siempre.

En todas estas instancias fue fundamental la confianza en el grupo. Creo que fue Maximiliano López en 2015 en la Facultad de Filosofía que nos comentó esto como parte de una experiencia filosófica: es un espacio seguro en el que nos exponemos. No se trata de presentar ideas o teorías, sino de ser parte de un cuestionamiento, incluso sobre mis propias ideas, junto con otros. Y eso es clave al ser parte de un grupo así.

Creo que el grupo que se armó en estos años alrededor del seminario de Sociología de la Tecnología,, los profesores y compañeros con los que en algunos momentos nos vimos más que otros, han sido muy importantes. Supongo que como a mí me sirvió exponerme a otras ideas, fue para otros igual.

Después en la Nave fui a que pasaran un documental muy bueno también sobre feminismo. Realmente no es un tema que trabaje. Claro que leí a Judith Butler, la uso en algunos trabajos, pero como les comentaba, ser parte de esas instancias colectivas, poner el cuerpo, es muy diferente.

Por último, todo esto se hizo con mucho esfuerzo del Director del proyecto, de los que participan siempre con él, si bien era parte de un proyecto, hay pocas, MUY pocas instancias así en Mendoza. Hay muchos proyectos, pero la interacción con autores de otros países, la discusión de sus categorías a nuestros problemas, la reformulación de los supuestos con los que trabajamos en espacios así no se dan. Quizás por la estructura de la ciencia, pero estos espacios permiten mucho crecimiento y promueven el diálogo entre investigadores.

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